LA META DEL PEREGRINO

     Hasta el más ateo siente una emoción especial cuando llega a este inmenso templo católico. La Catedral de Santiago de Compostela es, sin ninguna duda, una iglesia hecha para los peregrinos y sus muros albergan las historias y esperanzas de miles de humanos que se han lanzado a hacer este viaje a los confines de Europa a lo largo de los siglos. Alfonso II el Casto,  rey de Asturias, fue el primer peregrino cristiano del lugar, y desde entonces miles de personas de todos los continentes visitan cada año este punto de nuestra geografía, que, al margen de creencias, tiene un ambiente mágico.

Santiago de Compostela

Antes de entrar al templo deberíamos dar una vuelta alrededor de la catedral y ver las cuatro fachadas. La de las Platerías es la más antigua. La de la Azabachería está ligada al camino de Santiago por un motivo especial. Es tradición que los peregrinos compren aquí objetos de azabache como recuerdo de sus viajes y como amuletos protectores.

Otra fachada. La fachada de la Quintana es en la que se halla la Puerta del Perdón. Si es año jubilar y sois peregrinos fieles debéis acceder al recinto sagrado por la Puerta del Perdón. El peregrino que en un Año Santo entra por ella confesado y comulgado, conseguirá el perdón de todos sus pecados.

Si no tenemos la suerte de ir en un año jubilar, llegaremos finalmente al Obradoiro. El misterioso Maestro Mateo realizó esta genial obra hace más de ocho siglos. La vieja iglesia románica soporta el Pórtico de la Gloria, una de las fachadas más impresionantes entre las catedrales cristianas, que aúna multitud de estilos que ofrecen un conjunto único en la arquitectura.

peregrino, Compostela
Santo dos Croques

El siguiente paso ha de ser la Columna de los Cinco Dedos. Tocar la huella ha sido un gesto repetido miles de veces a lo largo de la historia del templo. Detrás, mirando hacia la iglesia, está el Santo des Croques, el Santo de los Coscorrones, por la costumbre del peregrino de chocar la cabeza contra la estatua para volverse inteligentes. Se dice que la figura esculpida podría ser el autorretrato del Maestro Mateo.  Una vez os halláis repuesto del choque de cabeza podéis perderos por las capillas o simplemente admirar la grandiosidad de la construcción y los cientos de detalles que la llenan.

  Cuando hayáis visto suficiente pasad por  el deambulatorio que circunda el altar. Bajo este, en la cripta, está la urna de plata con las reliquias del Santo. Todos los peregrinos pasan por aquí y creamos o no en la realidad y en el poder de estas reliquias, el ambiente está cargado de religiosidad y misterio. Si lográis ir en día de misa solemne podéis contemplar el ritual del botafumeiro, una curiosa práctica que merece la pena ver en vivo.

Completad los rituales subiendo al camarín sobre el altar para dar el abrazo a la estatua del Apóstol. Demos gracias al Santo Jacobo, Iago, Jaime, Yago, Diego, James, Jim… (pues todos estos nombres son en realidad el suyo) por habernos traído a este lugar antiguo y poderoso.

_guu_

Imágenes extraídas de Flickr bajo licencia CC (BY, SA, NC)

Pórtico: Efrén Sánchez //  Santo Croques: amaianos // Santiago Apostol: _guu_

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s