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UNA PRINCESA EMPAREDADA

Ana Mendoza de la Cerda, princesa de Éboli por matrimonio, era una mujer inteligente, bien conocedora de la Corte, ataviada siempre con un parche sobre su ojo derecho, y dotada de un atractivo particular.  Su esposo se había criado en la corte real junto a Felipe II, y por ello había logrado cierta influencia sobre el monarca. Cuando murió ella se hizo cargo de su patrimonio y sus influencias. Todo el reinado de Felipe II se ve envuelto en una leyenda negra, y en complicadísimos juegos de poderes, ya que su mandato coincidió con el punto álgido de extensión y poder del imperio español. Ana de Mendoza participó del juego de la política y manejo sus influencias con astucia y sentido político.

 Princesa de Éboli

 A la princesa se la relacionó en su momento con el propio monarca, con el secretario real, Antonio Pérez, y con otros hombres, pero no tenemos certeza de ello. Dicen que conspiró con Pérez para cambiar la decisión sobre la sucesión en Portugal, así como el misterioso asesinato de Escobedo, que acababa de acusarles de apoyar a los rebeldes holandeses. Antonio Pérez huyó. La princesa fue encarcelada sin ninguna acusación, algo extraño en la época siendo Grande de España. Los motivos que llevaron al rey a apresarla quizás fueron la supuesta conspiración o quizás  haber preferido a otros hombres antes que al rey.

Princesa de Éboli

Fue confinada en Pinto, dónde enfermó, después en el Castillo de Santorcaz y finalmente en su villa de Pastrana. Felipe II la fue desposeyendo de todo, la custodia de sus hijos, la tutela de su patrimonio y la posesión de sus bienes. Cuando Antonio Pérez huyó el rey ordenó que se levantasen rejas en puertas y ventanas en Pastrana, y que la princesa viviese solo atendida por su hija Ana de Silva.  Comenzó a vivir confinada en  una habitación y se levantó un muro que la separaba del resto de estancias de la casa. La condenó a un emparedamiento para aislarla totalmente. Tan solo se le permitía una hora asomarse al patio por el balcón enrejado. Desde entonces ese patio comenzó a llamarse el Patio de la Hora. La salud de la princesa acabó de marchitarse y en 1592 murió finalmente.

 encierro de la princesa de Éboli

Viajad al Palacio Ducal de Pastrana y pasead por las estancias que acogieron el encierro de la mujer que se codeó con el rey más  poderoso del mundo,  y preguntaos el motivo de  por qué aquel hombre tan poderoso quiso apartar completamente del mundo a aquella mujer. Respirad la atmósfera opresiva que sufrió Ana de Mendoza, que nació para triunfar y lo perdió todo.

Imágenes extraídas de Flickr bajo licencia CC (BY, SA, NC)

Mujer disfrazada: JOSÉ- MARIA MORENO GARCIA //   Palacio de Pastrana:  pegatina1

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DONDE MATARON A PRIM

Juan Prim era gran autoridad de la época y el presidente del gobierno provisional en uno de los momentos más convulsos de la historia del país, cuando se debatía y probaba que sistema era mejor alternativa a la monarquía de los Borbones. Ostentaba el mayor poder en el país cuando se vio envuelto en un rocambolesco atentado que le costaría la vida.

  historia de Madrid

Prim, con su doble faceta de militar y político, era un personaje cada vez más omnipresente en el reinado de Isabel II. Su ascenso político y militar fue imparable hasta sus triunfos en la Guerra de Marruecos que le valieron el título de Grande de España, y su posición como senador de la Unión Liberal.

  En la década de los sesenta ya estaba decidido a derrocar el régimen isabelino y la ficticia alternancia de partidos. Lo intentó en varios pronunciamientos y acordó en la sombra el Pacto de Ostende, que unía a todos los liberales. En septiembre del año 1868 se produjo el levantamiento y triunfó conociéndose como la Revolución Gloriosa o la Septembrina. Fue nombrado Ministro de la Guerra y al año siguiente asumió la presidencia del gobierno. Condujo la situación para que  Amadeo de Saboya fuese el nuevo monarca. Unos días antes de la llegada del nuevo rey,  Prim sufrió el atentado que le costaría la vida.

 turismo alternativo Madrid

El 27 de diciembre de 1870 salió del Congreso de los Diputados tras discutir acaloradamente con algunos parlamentarios republicanos. Afuera le esperaba un carruaje de caballos que le llevaría al Ministerio de la Guerra, su residencia habitual. Nevaba copiosamente y  Prim se subió a la parte de atrás del carruaje como de costumbre

El atentado se produjo en la calle del Turco (actual calle Marqués de Cubas) por la que solían dirigirse. Dos carruajes estaban atravesados  en mitad de la vía. El conductor alarmado esperó para saber que sucedía cuando varios hombres se acercaron al coche de Prim portando armas de fuego. En el tumulto de la situación los atacantes lograron disparar a través de la ventana hiriendo en varios disparos en la mano y en el hombro  a Prim y a su ayudante personal. El cochero embistió con el látigo a los hombres y salió a la carrera por la Calle de Alcalá hacia el Ministerio.

 turismo alternativo

  Durante la noche a Prim le extrajeron las balas, sin embargo su destino ya estaba escrito. Tres días más tarde moriría por una infección, ya que parte de la piel de oso del abrigo con el que se cubría en aquel frío invierno había penetrado en la herida. Antes de que acabase el año Prim moría.

 atentado de Prim

Aun pasados más de ciento cincuenta años seguimos sin saber quienes fueron los autores del asesinato, aunque siempre quedan en la sospecha sus rivales republicanos. Podéis recorrer las calles del centro de  Madrid imaginando como fue aquel atentado contra el hombre más poderoso del país.

¿MOLINOS O GIGANTES?

¡Cuánto tiempo Cronoviajeros! Regresamos a vuestras pantallas con muchas ganas y un montón de proyectos en mente para aumentar esta comunidad de viajeros del tiempo y el espacio. Vamos a hacer más intensa nuestra presencia en redes sociales y para ello os animamos a que os hagáis seguidores de nuestra página de Facebook y nuestra cuenta de Twitter (a la derecha de esta página). Os agradecemos cualquier sugerencia para mejorar la página así como si tenéis alguna petición especial de destino o época.

Comenzamos la nueva temporada de Cronoviajeros con un post sobre uno de nuestros emblemas más universales, don Quijote. Ciudad Real es la Mancha de la que nunca quiso hablar Cervantes en su obra, la tierra que pisó “el manco de Lepanto” y en las que imaginaba caminar al loco don Quijote y su fiel escudero Sancho Panza.

ruta molinos

Aunque son muchos los lugares en los que podéis ver molinos y oír nombres quijotescos como Alcázar de San Juan o Consuegra hemos elegido  Campo de Criptana para nuestro viaje porque creemos que tiene una atmósfera especial dónde da la sensación de que el caballero Don Quijote podría cruzarse en mitad del camino en cualquier momento.

 ruta Quijote

   Don Quijote y Sancho son algo más que los personajes de una obra literaria. Son el vivo retrato del espíritu humano, luchando siempre entre el idealismo contagioso de don Quijote y la inevitable y cruda realidad de Sancho. En su momento (principios del siglo XVI) llegó a ser un superventas  por la inclusión de los distintos géneros de moda de la época, su fina ironía, y detalles como los novedosos molinos de viento.  Su gran manejo del contraste entre la realidad del mundo y las fantasías de una persona que sueña con aventuras y grandes valores es lo que la ha convertido en una obra universal.

  Ahora metámonos en la piel del caballero don Quijote. Vivía en un mundo de llanuras secas y esteparias, sin apenas cambios en el paisaje. En un horizonte en el que todo era plano y árido  se erigían de repente en medio del campo los grandes molinos que movían sus brazos al compás del viento. Vistos desde nuestra perspectiva son molinos como los que hubo siempre, pero en época de Cervantes eran un prodigio de la ingeniería mecánica y un moderno avance tecnológico. Fue a finales del siglo XV y principios del XVI cuando comenzaron a verse en el paisaje español, y de ahí la extrañeza de Don Quijote al contemplar esas grandes edificaciones que movían amenazadoramente sus brazos como hombres gigantes.

 Campo de Criptana

Tres de los molinos que aquí vemos son del siglo XVI: Burleta, el Infante y el Sardinero, los cuales incluso conservan la maquinaria de la época. Repartidos por el lugar hay otros muchos molinos que albergan pequeños museos temáticos. Es una experiencia inigualable ir yendo de uno a otro y descubrir sus secretos

En las inmediaciones también encontramos la villa de Pedro Muñoz, que aparece en la obra de Cervantes y multitud de lugares y restaurantes que evocan el espíritu de don Quijote. Qué mejor forma de retrataros con los viejos molinos que gritándoles o con una lanza en ristre sintiéndoos grandes idealistas en algún lugar de la Mancha.

 Don Quijote Campo de Criptana

Imágenes extraídas de Flickr bajo licencia CC (BY, SA, NC)

Molinos cielo claro: Xavier  //  Molinos cielo nublado: Joaquín Martí García  //  Estatua don Quijote: M. Peinado  //  Cartel: M Kuhn